Los beneficios de la formación en la empresa

Es notable la evolución que la Formación continua ha venido experimentando en España en los últimos años, en consecuencia directa del nuevo escenario definido por el cambio de modelo productivo y de organización del trabajo e innovación tecnológica, que hace que la cualificación, polivalencia y flexibilidad de los recursos humanos adquiera una importancia creciente y con ella la demanda de formación continua.

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Pero la rutina diaria y la “falta de tiempo” nos llevan a dejar en último plano algo tan importante como es el reciclaje del conocimiento, tanto de los trabajadores como de los propios directivos. Además, como la compensación a corto plazo no es económica, normalmente no resulta algo prioritario para las empresas que buscan rápidos beneficios.

Bien es cierto que el día a día ayuda a cumplir las expectativas marcadas, pero debemos tener en cuenta que la formación es una inversión, y así lo deben entender empresa y trabajador, y que aporta beneficios para ambos.

La inversión en formación es sumamente importante para las empresas y para los empleados, pues la formación se traduce en capital humano, que aumenta la productividad de los empleados y genera un mayor y mejor rendimiento para la empresa.

¿Cuáles son estos beneficios?

A la empresa le permite:

Corregir sus puntos débiles, que afectan su evolución, competitividad, rentabilidad, calidad y productividad, mejorando sus procesos y adelantándose a necesidades futuras.

Consolidar y transmitir la cultura de la empresa a todos los trabajadores, transmitiéndoles sentimiento de pertenencia y disminuyendo la sensación de estancamiento profesional.

Aumentar la calidad de los servicios o productos; mejorar el trato, la satisfacción y la fidelización del cliente.

Contar con personas capacitadas en todos los puestos de trabajo, más polivalentes, más flexibles y más eficientes.

Adaptarse a los cambios del mercado y del entorno. El conocimiento de sus empleados es el mayor capital de la empresa y está en cambio continuo. La globalización de los mercados exige a las empresas una inversión continua en su recurso más importante: el capital humano.

Retener el talento. Una empresa que tenga un buen plan de formación mejora su imagen interna y externa y su prestigio, y resulta atractiva para trabajadores cualificados.

La Formación Continua es un derecho de los trabajadores que constituye un elemento para favorecer la igualdad de oportunidades y la promoción personal y profesional ante la continua evolución de los nuevos sistemas de producción, motivados por la implantación de nuevas tecnologías que afectan al sistema laboral. Y al trabajador le permite:

Adquirir o actualizar conocimientos, destrezas y habilidades, aportando un valor añadido a su trabajo, satisfaciendo sus necesidades.

Mejorar su empleabilidad, tanto en el mantenimiento del actual puesto de trabajo, como en opciones a encontrar otros puestos, en relación directa con la formación recibida.

Desarrollarse personalmente y profesionalmente, mejorando el desempeño del puesto de trabajo, que también se traducirá en una mayor estabilidad laboral y progreso de la empresa.

Optar a la promoción personal, mantenerse actualizado en sus conocimientos y aumentar la motivación.

Participar en la empresa, y mejorar su nivel de eficiencia.

 Y aún podríamos añadir que los  clientes también se benefician de que los trabajadores estén mejor formados, ya que recibirá una mejor atención, y un mejor asesoramiento, que a su vez, posicionará mejor a la empresa.

Las empresas que deciden hacer formación demuestran a sus trabajadores que cuentan con ellos y que son importantes para la organización.

 Esther Badia .Dep formación Tempo Consultoria

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