El tetraedro de la comunicación

Un tetraedro es un poliedro de cuatro caras articuladas. Hoy os traigo esta figura geométrica para dar forma a las distintas caras de la comunicación

  • Competitividad
  • Compromiso
  • Comercialización
  • Conocimiento
  • Cohesión
  • Costes
  • Cultura
  • Consenso
  • Calidad    

 Este tetraedro integrado es, desde mi punto de vista, la clave de la competitividad y en muchos casos la de la supervivencia en muchas empresas e instituciones en este apasionante siglo XXI.

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En cada conjunto de tres aristas, dos nuevas “C”, la “C” de Comunicación y la “C” de Coherencia añaden una cuarta dimensión en cada una de las caras, en cada uno de los escenarios que están interrelacionados

Todo lo que hacen las empresas se comunica y las empresas deben demostrar  lo que son y lo que pretenden ser observando un comportamiento coherente ante su propio personal y ante todos sus interlocutores.

De una lógica basada en la productividad (fabrico, luego existo) y seguidamente basada en un éxito comercial (vendo, luego existo), ahora las empresas se encaminan hacia una lógica basada en la comunicación (me conocen, luego existo).

Con este planteamiento, empresas y organizaciones dejan de ser el centro y se convierten en sujeto de la comunicación y de repente descubren que están utilizando un espejo cuando lo que necesitan es una ventana.

La entidad de la empresa empieza incluso a aparecer como secundaria respecto a su identidad, es decir, a como la perciben sus diferentes clientes, fundamentalmente los clientes internos.

Ahora que estamos en un momento en que los “gurus” del marketing no parpadean siquiera al afirmar en público que la gente compra productos, pero consume marcas,  ¿qué es más importante: la imagen o la realidad del producto o servicio? ¿Qué debe primar: la imagen o la realidad de la imagen? ¿No es la imagen en sí misma una realidad?

Para muchos, la imagen es la nueva realidad. Antes se trataba de posicionar el producto en el mercado (empresa-marca-producto-distribución-clientes); hoy se trata de posicionar la imagen (identidad-imagen-mensaje-medio publicitario)

Lo importante no es ya la mera razón social o presentación de la empresa, sino su identidad, y ésta tiene una “marca” que es una imagen

El producto a situar lo componen los mensajes que la soportan o la explican y debe ser distribuido a través de todos los medios de comunicación que intencionadamente o no relacionan a la empresa con el entorno. Los clientes son, en ese sentido muchos tipos de clientes, unos desconocidos.

Oscar Farré

Consultor de Tempo Consultoría Integral

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