El rechazo comercial, tu peor enemigo o tu mejor aliado

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El rechazo comercial

 Tras superar 450 llamadas comerciales telefónicas me lanzo a escribir esta entrada que hará que te motives y te sientas mejor. Está claro que la concertación de visitas comerciales de ”llamada fría” está cargada de negatividad y de desestabilización emocional. Por muy fuerte y duro que seas, las consecuencias se notarán en tu estado de ánimo.

Recibir constantemente un no por respuesta, o llámame dentro de 8 meses o “envíame la presentación por e-mail” y no recibir ninguna respuesta ni llamada es el resultado más habitual. Es inevitable este fastidio y dependerá de tu forma de ser que lo lleves mejor o peor. Estás montado en una montaña rusa emocional, lo que puede hacer que llegues a límites que nunca hubieras imaginado, entristeciendo esto a tu vida personal y al mismo tiempo, haciendo también que disminuyan tus posibilidades de concertar las visitas comerciales a que tanto aspiras.

Ahora hay que contrarrestar toda esa negatividad con elementos positivos que consigan estabilizarnos. ¿Alguna vez has pensado en las pequeñas cosas? Hay tantas que pasan desapercibidas a lo largo del día que podrías sorprenderte. Y algo aún más impresionante de ellas es lo reconfortado que puedes sentirte si las experimentas de una manera distinta.

Camina, pasea por la ciudad, busca nuevos sitios, detalles de los edificios (este último descubrimiento se lo debo a Esther Badia). Cada día tienes una mañana y una tarde con la que poder disfrutar. Haz del automatismo algo personal. Aprecia poder ver un programa de la tele que te gusta, jugar con la consola de videojuegos o leer un capítulo del libro que tienes en la mesilla de noche. Haz ejercicio, y si no quieres derrochar dinero en el gimnasio corre, o sube y baja las escaleras en el metro o en tu casa.

Apóyate en los que te quieren. Abraza, besa, siente y reconfórtate. Hazlo las veces que lo necesites y hazles saber a esas personas lo importantes que son y lo mucho que te apoyan. No pagues con ellos tu malestar. Si no puedes apoyarte en nadie lánzate a buscar gente que esté como tú y que te pueda comprender.
Y sobre todo, y aunque parezca una locura por la situación, debes reírte de la vida. La risa es el mejor antídoto para cualquier problema. Tener buen humor hace que disfrutes de la vida y te sientas mejor. Pese al día que hayas tenido, debes terminarlo con una sonrisa. Porque cuando naciste comenzaste llorando pero conforme creciste y viviste te diste cuenta de lo importante que es terminar riendo.

Estas cosas es posible que te las puedan decir tus mejores amigos, o hasta incluso alguna persona que ha hecho un curso de corta duración de Coaching (desde el respeto) creyendo que tienen la capacidad de solucionar nuestros problemas con “consejos gratuitos”. Pero, ¿hay algo más?, ¿cómo superar el rechazo de las llamadas telefónicas o propuestas presentadas? Saber y aplicar la respuesta a esta pregunta te puede servir para que tengas más efectividad a la hora de concertar visitas comerciales o en la aceptación de propuestas y también disfrutar de cualquier experiencia que te brinde la vida. Esto no es una labor sencilla ni se consigue de un día para otro.

Diariamente nos exponemos a muchas situaciones en las podemos ser rechazados. Que no quiera conocernos la persona que nos gusta, que no cuenten con nosotros para realizar una determinada actividad o que nos nieguen la posibilidad de desarrollar un nuevo proyecto en el puesto de trabajo son algunos de los ejemplos. Y esta sensación es algo que cualquier persona, en mayor o menor medida, vivirá en algún momento de su vida.

Pensar en la posible decisión te hace sentir algo en el estómago. Esos nervios alteran tu tranquilidad. Sobretodo esa sensación de no saber qué va a pasar. De repente, recibes un e-mail comunicando que no les interesa la presentación comercial o la oferta presentada. Al principio lo aceptas, pero empiezas a vivir esa decisión con cierta frustración. Según pasan las horas/días/semanas con el mismo resultado, una oleada de pensamientos empiezan a golpear tu autoestima. Quieres encontrar una explicación que probablemente atente contra algo de ti, tu manera de expresarte, tu formación, algo de tu forma de ser…
Puede incluso que repitas una y otra vez esa sensación negativa y que sea tan intensa por momentos que haga que te olvides de seguir insistiendo.

Puede que con más o menos intensidad te sientas identificado con el párrafo anterior. Y es que a nadie le gusta ser rechazado ante algo que pretende. El problema se basa en que necesitamos encontrar una explicación que nos permita entender la decisión. Pero lo importante no es entenderla, sino gestionarla y aceptarla.

Aprendiendo a gestionar el rechazo
Creo, y esto es muy personal, que nunca seremos capaces de no vernos afectados ante los rechazos. Podremos llevarlos de una manera mejor o peor, pero en un primer momento aparecen una serie de elementos negativos a los que tenemos que enfrentarnos. Tal vez conocer los motivos nos ayude, pero también depende de la situación. No es tanto tener una explicación sino no vernos muy afectados por la misma. Y esto es tan subjetivo que depende de cada uno. Te explicaré cómo hago yo para gestionar el rechazo, ¿Qué es lo importante? Que descubras tú la forma que te va mejor a ti.

El modelo de gestión del rechazo

Como consultor/formador he aprendido una teoría que te permite atribuir la conducta a dos causas posibles:

Causas internas (rasgos de personalidad, inteligencia, motivación, etc.,)
Causas externas (suerte, situación, acciones de terceras personas…).

No es lo mismo concertar con éxito una entrevista o la aceptación de nuestra oferta por haber argumentado correctamente, negociando condiciones, etc… que haber conseguido el mismo resultado debido a que el decisor final de nuestra propuesta/oferta sea un familiar/ contacto cercano.

No nos deberíamos sentir tan realizados en el segundo ejemplo (causas externas) como si lo hubiéramos conseguido por nuestros propios medios (causas internas).

En términos del fracaso pasa algo parecido. Según las causas a las que lo atribuyamos, podremos reforzar en mayor o menor medida nuestra autoestima. Y aquí también depende de cada uno, pero algo muy importante es identificar qué acciones debemos llevar a cabo para tener más éxito en futuras ocasiones.

Y el secreto para superar el rechazo es..

Pues lamentablemente no existe, ya que las sensaciones que causa el rechazo son muy personales y cada situación es un mundo. Por tanto, es bueno identificar qué te sirve a ti. Pero sí hay algunas orientaciones, que tal vez te sirvan: recordar situaciones de éxito que te ayuden a eliminar la creencia de que siempre serás rechazado; darle valor al haberte atrevido a intentarlo, y también tener confianza en ti mismo.

Mi opinión es que en la vida a veces se gana y a veces se pierde, pero hay colegas de profesión que sostienen la idea de que “a veces se gana y a veces se aprende”.

Hay que disfrutar de los éxitos sin creérselos demasiado y superar el rechazo sin hundirse en el intento. Sin rechazo no valoraríamos la aceptación. De todo se aprende, lo importante es aceptarlo y después gestionarlo. Un rechazo puede ser un gran aprendizaje, pero si no sabes la manera de que no te afecte entonces no dudes en escribirnos.

Oscar Farré

Consultor de Tempo Consultoria Integral

2 comentarios sobre “El rechazo comercial, tu peor enemigo o tu mejor aliado”

  1. Buenísimo Oscar.
    Gracias por la motivación
    en mi día a día realizo muchísimas llamadas en el trabajo y me pasa todo lo que dices sobre el rechazo continuo que conlleva trabajar en esta profesión

    1. Hola Albert,

      Gracias por tu comentario, esto nos anima a seguir escribiendo para tener ideas o herramientas para combatir la fustracion

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