El futuro es de los principiantes

El futuro es de los principiantes

. No, nos referíamos a esta idea. Lo que proponemos es algo más atrevido, queremos enfatizar el futuro, este que se aproxima, el más lejano y el de siempre, es de quien se instala en la figura del aprendiz.

Ser aprendiz comporta empezar por el principio sin prejuicios ni miradas, estar dispuesto a vivir la experiencia y no a vivir de ella.

Ahora recuerdo un chiste que cuenta que un grupo de exploradores se perdió en el desierto, después de varios días sin ver señales de vida y al borde de la extenuación, se encontraron (de repente) con otro grupo también en lamentable estado “estamos perdidos” aseguraron los primeros, “nosotros también” apostillo el otro grupo. “Nosotros hace tres días que vagamos sin rumbo” dijeron los primeros “Nosotros llevamos más de dos semanas perdidos” aseguro el otro grupo. Una sonrisa apareció en el jefe del primer grupo que dijo “os seguimos, vosotros tenéis más experiencia”

Sin embargo, alguien dijo “la experiencia hace tonto” creo que fue un consultor, gran fase. Los principales errores en muchísimas ocasiones, vienen asociados a la monotonía que produce la experiencia, peligrosa duermevela que se arrima a la impresión de que esa situación ya ha sido vivida y que con una respuesta automática será suficiente. La confianza en la propia experiencia no es buena consejera ya que nos lleva a la repetición. En demasiadas ocasiones enfrentamos un nuevo reto o una nueva situación, desde la frivolidad de creerla conocida por simular a otras. Este es el principio del fin. Alguien dijo “haz caso a mis veinte años de experiencia” pero en realidad solo tenía un año de experiencia repetido veinte veces.

La postura del aprendiz se sitúa en una disposición de apertura: estar preparado para aprender en cada momento, sin prejuicios simplificadores de la realidad y ante todo sin automatismos adquiridos por la repetición. Los esfuerzos del aprendiz se centran en buscar la esencia de cada momento y situación, en no bajar la guardia en un exceso de confianza, en estudiar y profundizar y vivir cada momento

La fuerza del aprendiz se deriva no solo del conocimiento disponible, sino de la energía movilizada en cada momento, requerimos aprendices para enfrentar el futuro, porque sin remisión los referentes que tenemos, estamos anclados en el pasado. 

El futuro es de los principiantes<<alt>>

Toda experiencia se basa en históricos, en referencias pasadas que sirvieron en otro momento, pero a las que aún les queda por demostrar su utilidad en el futuro. Ocupamos demasiado tiempo en identificar si cada nueva situación es igual, similar o parecida a una pasada, y si podemos o no utilizar las herramientas de siempre. Tiempo malgastado el que dedicamos a este tipo de ejercicios.

Mejor arrancar como si cada vez fuera algo nuevo. Tranquilícese si le provoca cierto malestar. Nuestro saber nos acompaña siempre y aparecerá cuando sea necesario. Intentamos mantener una aproximación fresca en todo momento, miremos al futuro sin comparar con el pasado y caminaremos sin titubeos ni innecesarias miradas atrás. Intentaremos estar cerca de los principiantes porque serán quienes nos enseñaran, porque son ellos quienes constantemente están aprendiendo.

La situación del aprendiz supone vivir una vida orientada por la esperanza. Luther King dio “si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no abre vivido en vano”. Algo similar ocurre en las empresas. Existen contextos inteligentes y esperanzadores de la misma forma que los hay estúpidos y decepcionantes

Todos hemos constatado que existen escenarios, grupos de personas e incluso discusiones que nos hacen sentirnos inteligentes, despiertos y con una gran capacidad para pensar. Por otro lado, desgraciadamente, hemos tenido la oportunidad de encontrarnos en otro tipo de situaciones o debates en los que nuestra imagen e incluso nuestra autoestima salieron fuertemente deterioradas

En los primeros estábamos creciendo, aprendiendo, el segundo era una situación agreste. Cuidado, no nos referimos al hecho de que en un contexto dado, el nivel intelectual sea más elevado que otro, no es esta la situación ni el escenario. Hablamos de momentos que son capaces de sacar lo mejor de nosotros mismos.

Hay una frase que dice “te quiero no solo por cómo eres, sino por quien soy yo cuando estoy contigo”. Es una pena no conocer al autor pues apunta a una gran verdad. Amamos los contextos que movilizan lo mejor de nosotros devolviéndonos una imagen enriquecida de nosotros mismo. Con la misma validez podemos probar con la frasecilla en negativo “Te odio no solo por lo que eres sino por quien soy yo cuando estoy contigo”. En ciertas situaciones, algunas personas consiguen que aparezca “el peor yo” la bestia que no nos gusta reconocer que también somos, y una vez más nos enfadamos con esa parte no deseada de nosotros mismos

Las empresas no son sino contextos, escenarios, contenedores. Algunos de estos contextos pueden potenciar nuestra inteligencia y hacer aparecer la brillantez de cada uno de nosotros. A su vez, también hemos visto trabajadores realmente furiosos con su empresa, no tanto por el trato recibido, sino por la consecuencia que este tenía sobre ellos mismos, por la forma en como les había llevado a comportarse. La molestia real estaba en reconocerse capaz de un tipo de conductas claramente empobrecedoras. Como aprendices también desarrollamos conductas no deseadas que firmemente queremos no aprender

Oscar Farre, Consultor y formador en Tempo Consultoria Integral

El futuro es de los principiantes, todo un desafio

El futuro es de los principiantes ¿que opinas?

El futuro es de los principiantes, ¿una principio disruptiva?

El futuro es de los principiantes

This article was written by admin

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.