Consultoria Coaching

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Antes de empezar, deseo expresar mi agradecimiento a Liliana Patricia Aguayo Mejía (tatty) por su contribución como docente en las clases de PNL, a Luz Marina Aguayo Mejía por sus aportaciones en clases de Coaching y por ultimo a Beatriz Marine, que ha despertado la utilidad de las herramientas del Coaching y la Inteligencia Emocional.

En términos generales, la proliferación de consultorías en Barcelona, que se dedican a los procesos de Coaching en todas sus especialidades, ha generado una gran oferta en estos tipos de servicios empresariales o personales. Quizás sea por ello que cuando a uno oye la palabra Coaching puede generar cierta confusión.

Yo no soy coach (ni lo pretendo, para esto están otros compañeros de la empresa) pero entiendo que el coaching es como un asesoramiento personalizado, es un proceso de ayudar a personas o equipos de personas a rendir al máximo de sus capacidades. Ello puede comportar extraer fuerzas de esas personas, ayudarlas a transcender sus barreras y limitaciones personales para alcanzar lo mejor de sí mismas y facilitarles que puedan actuar de la forma más eficaz como miembros de un equipo, así pues, entiendo que el coaching requiere poner énfasis tanto en la tarea profesional como en las relaciones interpersonales

Cuando uno entrena acentúa un cambio y este puede ser generativo, concentrándose en definir y alcanzar objetivos específicos, por lo tanto las metodologías del coaching están más orientadas a los objetivos que a los problemas. Estas tienden a estar altamente centradas en la solución, promoviendo el desarrollo de nuevas estrategias de pensamiento y acción, en lugar de tratar de resolver problemas y conflictos del pasado. La resolución de problemas o cambios mediante “remedios” está más bien asociada con el consejo y la terapia.

Particularmente, me gusta averiguar los términos de las palabras que utilizamos en general, el termino ingles “coach” procede de la palabra inglesa medieval coche que significaba “vagón o carruaje”, de hecho la palabra sigue transmitiendo ese significado en nuestros días. Un “coach” creo que literalmente es un vehículo que lleva a una persona o a un grupo de personas de un origen a un destino deseado.

En el ámbito didáctico, la noción de coaching, formación o instrucción proviene del concepto de instructor que “traslada” o “transporta” al alumno a través de sus exámenes. El instructor educativo es definido como “instructor privado” como el que “instruye o entrena a un actor o equipo de actores” o como quien “instruye a los jugadores en los fundamentos de un deporte competitivo y dirige la estrategia del equipo”. La acción del coach es a su vez, creo yo, como “entrenar intensivamente” (tanto por medio de la instrucción como de demostración).

Así pues el coaching viene centrándose en la historia en la mejora de una determinada actuación de comportamiento. El coach eficaz de tales características (“instructor de voz” “formador de actores” “coaches de futbol” observa el comportamiento de la persona y luego le da consejos específicos. Ello implica promover el desarrollo de la capacidad de comportamiento de esa persona a través de una cuidadosa observación y la correspondiente interacción.

Este tipo de servicios actualmente lo están ofreciendo empresas consultoras, consultorías de formación o incluso consultorías genéricas y personas cualificadas para realizar este tipo de intervención.

Creo que el el coaching personal, el coaching ejecutivo y el coaching vital proporcionan apoyo a una variedad de niveles: comportamientos, capacidades, creencias, valores e incluso identidades. Desde mi punto de vista prefiero a estas nuevas formas de coaching (ejecutivo y vital) como Coaching con “C” mayúscula

El coaching con “c” minúscula, creo que se centra más bien en el nivel del comportamiento, refiriéndose al proceso de ayuda a otra persona a alcanzar o mejorar una determinada actuación de comportamiento. Los métodos correspondientes a este tipo de coaching con “c” minúscula derivan principalmente del modelo de coaching, por ejemplo el deportivo, que promueve la toma de conciencia del individuo acerca de sus propios recursos y capacidades, junto con el desarrollo de la competencia consciente

El Coaching con “c” mayúscula implica ayudar a las personas a lograr con eficacia sus objetivos en diversos niveles. Enfatiza el cambio generativo, concentrándose en reforzar la identidad y valores, y convirtiendo los sueños y los objetivos en realidades. Abarca las habilidades correspondientes al coaching con “c” minúscula pero incluye también muchos otros aspectos que hablaremos en otro post.

Oscar Farré

Consultor/ Tempo Consultoria Integral

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